Cuando llega el buen tiempo y dejamos atrás esos fríos y cortos días tu perspectiva del mundo cambia y pasamos de estas encerrados en casa divagando por los problemas del mundo a querer salir y disfrutar de la explosión de vida, ya sea con excursiones a la montaña o una escapada a la playa. Es curioso el cambio y aunque me gustaría escribir mas, solo puedo decir que viva el verano, el gazpacho y la ensaladilla rusa.